Mi Madre y Yo

Un Taller sobre la Relación con la Madre

20 y 21 de Febrero en Mallorca

 


Pocas experiencias en la Vida son tan profundas como el entramado de sentimientos que tenemos hacia nuestra madre. La relación con ella es la más significativa de nuestra vida, la base sobre la que se construyen las demás relaciones.

Es un vínculo eterno que nos une a pesar de cómo nos llevamos con ella. Estamos hechos de Mamá. Por un lado, nos cocinamos en sus entrañas, estamos hechos de y desde su cuerpo. Por otro, la Madre es parte de nuestra personalidad, de la estructura de nuestra psique.

Ella nos ofrece nuestra primera experiencia de cariño y de sostén, incluso antes de nacer. Este vínculo está diseñado por la Naturaleza para ser una de las relaciones más nutricias, generosas, comprensivas e íntimas que tendremos en la vida: ella es ayuda, protección, alimento, seguridad. Sin embargo, nuestra madre trae su propia historia y circunstancias; y no siempre tuvimos la relación anhelada, sino la real.

Ya en los años tempranos, los niños perciben cuando no hay una conexión segura y estable con su madre. De manera adaptativa e inconsciente, un hijo se amolda para asegurar su supervivencia, pero no necesariamente de manera saludable. Para muchos, esta falta de confianza, de seguridad, de nutrición presente y disponible, conduce a patrones emocionales y de comportamiento disfuncionales que condicionan su día a día hasta la edad adulta, convirtiendo la satisfacción o la plenitud en un sueño lejano que puede reflejarse en distintas áreas de la vida.

La buena noticia es que podemos crecer fuertes en esos lugares rotos dentro de nosotros. Aunque el camino lleva tiempo y algunas huellas nos acompañarán durante largos trayectos, la transformación es posible. Podemos dar calor a nuestras zonas congeladas. Liberar los lugares donde la rabia que quedó atrapada. Crecer donde seguimos siendo niños temerosos o inseguros. Soltar las lágrimas que quedaron retenidas. Así, poco a poco quedar disponibles para un presente y futuro más libres y enteros.

La Vida nos requiere.

 

 

Qué vamos a hacer

Conocer de qué manera nuestra madre influyó en nuestra historia y cómo sigue haciéndolo.

Dar pasos en el proceso de reconstruir y recomponer esta relación.

Encontrar el “cuarto propio”: un lugar saludable entre el deseo de libertad personal y el anhelo de proximidad con la madre.

Sentarnos en ese espacio interno de calma, centro y confianza que está más allá de la historia que vivimos y nos narramos.

Compartir y tejer juntos en este camino desde la escucha, el respeto y el ser testigo.

A quién va dirigido

A hombres y mujeres con el deseo o la necesidad de revisar la relación con la propia madre.

Cómo se plantea el Taller

El trabajo nace desde la terapia familiar sistémica, el método ericksoniano, la meditación y la escritura, partiendo de propuestas sencillas en un espacio amable que pretende la observación, el diálogo, el cuidado, la elaboración y la transformación.

 

El Lugar

(Por determinar)

Lugar por determinar

 

Cuándo

Fecha: 20 y 21 de Febrero de 2021.

Horario: sábado de 10 a 19h. y domingo de 10 a 19h.

Precio:

160€

La reserva de plaza queda garantizada mediante el pago total de la actividad. Si por cualquier causa el alumno tuviera que cancelar su asistencia se procedería a devolverle el  50% del pago.

Info y reservas:

Paloma Sanz Borja · 605885569 · sanzpaloma@hotmail.com

Nuestras células se dividieron y desarrollaron al ritmo de los latidos de su corazón; nuestra piel, nuestro pelo, corazón, pulmones y huesos fueron alimentados por su sangre, sangre que estaba llena de las sustancias neuroquímicas formadas como respuesta a sus pensamientos, creencias y emociones.

Si sentía miedo, ansiedad, nerviosismo, o se sentía muy desgraciada por el embarazo, nuestro cuerpo se enteró de eso; si se sentía segura, feliz y satisfecha, también lo notamos.

Christiane Northrup