CUANDO ME MIRAS NO PIENSO, LUEGO EXISTO.

CUANDO ME MIRAS NO PIENSO, LUEGO EXISTO.

  Era domingo por la tarde. Las voces de la playa se habían extinguido y el sol resbalaba hacia el horizonte; utilizó su pareo para cubrirse mientras observaba cómo las nubes se acercaban entre ellas sin tropezar, moviéndose en planos distintos. Hacía mucho que...

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  Querido lector,   Cuando mi alma se queda un poco desangelada subo a un monasterio que hay en una montaña -dicen las leyendas que mágica- de esta isla mediterránea. No he encontrado lugar en el mundo, hasta el día de hoy, donde habiten más ángeles juntos....